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PRIMERO DE MAYO 2015

Publicado por Coordinador jueves, 30 de abril de 2015 0 comentarios


¡¡Porque otra Colombia es posible, construyamos alternativas de poder popular!!

Otra Colombia, con otras relaciones sociales de fraternidad, solidaridad, sin explotación, segregación, exclusión, no solo es necesaria y urgente, sino que es posible. Pero esa otra Colombia no caerá del cielo, ni será un regalo o un acuerdo con las clases dominantes, será fruto del inmenso trabajo creativo del pueblo organizado, juntando grandes y pequeñas luchas que brotan en distintas partes de la geografía colombiana.

Si planteamos Otra Colombia posible y necesaria es porque nos negamos a ocupar un cómodo lugar en la Colombia de las clases dominantes. No nos convencen sus propuestas, porque esconden en pomposas frases la crudeza y crueldad de la forma en que ejercen y han ejercido históricamente el poder político. Así las clases dominantes estén divididas entre santistas y uribistas, comparten un propósito común: impedir que los sectores populares se conviertan en poder y lo ejerzan, ninguna de las dos facciones garantiza bienestar, soberanía y democracia para el pueblo. Uribe a punta de garrote anticomunista, Santos a punta de cooptación y dádivas sin dejar de lado el garrote.

El afán de Santos por vincular a Colombia a la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico), adoptando todas las recomendaciones que a la postre significan una nueva forma de poner los derechos del pueblo en manos del sector privado, principalmente en manos del capital financiero internacional; su incondicional apoyo a la política de Estados Unidos para recuperar su dominio en América Latina; su afán por firmar un acuerdo de paz con la insurgencia y la necesidad de imponer su actual Plan Nacional de Desarrollo –PND, son cuatro aspectos estrechamente relacionados entre sí y que muestran al pueblo cuál puede ser el derrotero de sus luchas durante este período.

El gobierno de Santos aspira con su actual Plan Nacional de Desarrollo (2014-2018) conformar un país de una clase media consumista, endeudada y conformista, y unos sectores pobres resignados y obedientes. Para Santos los verdaderos beneficiarios son los grandes monopolios, los señores y las señoras de bien, quienes deben estar protegidos y asegurados, económica, política y militarmente; al servicio de ellos y sus inversiones se pone el presupuesto público. Las clases dominantes jamás podrán pensarse una nueva democracia, para ellos la democracia es esa que cotidianamente vive el pueblo cuando va a pagar cuentas en muchos de los bancos usureros, largas filas para la gente del común y salones preferenciales para los poderosos, grandes extensiones de tierra para sus negocios y mansiones mientras destruyen con su agroindustria, sus megaproyectos de infraestructura y sus proyectos minero energéticos los medios de vida del pueblo. Vivimos en una democracia llena de privilegios y derechos para los que tienen prestigio, dinero y poder, y bastante restringida para los grandes sectores populares.

Esa no es la Colombia que queremos, por eso no nos resignamos y trabajamos por construir y desarrollar alternativas de poder popular.

Todos los días hombres y mujeres del pueblo nos las ingeniamos para sembrar semillas de nuevo poder. En territorios, comunidades, escuelas, y otras formas y experiencias, se viven formas organizativas territoriales con valores de solidaridad, reciprocidad, intercambio y consumo no capitalistas, orientadas por el bien común y no por la ganancia y la acumulación del más fuerte, en la que además la gente, de manera insolente se atreve a decidir sobre algunas de sus condiciones. Gérmenes de economía popular, de territorios autogobernados, a veces guiadas más por la urgencia de la necesidad que por la conciencia de ella, a veces muy frágiles y con el riesgo de no perdurar y siempre amenazadas por los poderes del Estado, los paramilitares y el capital que ven en ellas una amenaza potencial a su dominio.

Esa es la base material de la Otra Colombia posible, porque son escuelas de nueva democracia, de nuevo poder del pueblo. Por eso es imperativo trabajar por su articulación y proyección en una perspectiva democrático revolucionaria, para no caer en la cooptación del Estado y el capital y quedar reducidas a buenos ejemplos ciudadanos. Todas esas semillas de alternativas de poder popular se hacen grandes cuando se articulan con las luchas del pueblo: la huelga de los trabajadores mineros, el paro magisterial, la protesta estudiantil, el paro campesino, la defensa de los páramos y los medios de vida, la lucha por reconstruir las organizaciones sociales y políticas, la reconquista y defensa de los derechos de pueblo en una  nueva condición con el posible acuerdo de paz; se redimensionan cuando hacen caber el mundo en sus propias vidas, al conocer y apoyar las luchas  de los pueblos del mundo y recrean el sueño del internacionalismo proletario. Son en realidad la muestra de que la rebelión sigue siendo un derecho fundamental del pueblo y que con su creatividad y reconstruyendo la solidaridad encontrará el camino para ejércelo hasta convertirlo en una verdadera transformación social.

Las organizaciones y partidos revolucionarios enfrentan la obligación y la necesidad de aportar renovados referentes ideológicos, culturales y políticos sin intentar convertir estas nuevas formas de organización en simples instrumentos a su servicio; más bien avanzar decididamente en la construcción de un nuevo programa democrático revolucionario que doten de perspectiva a las grandes mayorías populares.

Esa es la otra Colombia posible, esa que tenemos que forjar, articular, potenciar, ese es nuestro horizonte. Por eso es importante que cuando hablemos de unidad de la izquierda, busquemos que los acuerdos de largo alcance estén fundamentados en apuntar a ese horizonte. Y que alimentemos el trabajo cotidiano de organización y educación política en el camino de forjar alternativas de poder popular.

Viva el Primero de Mayo Internacionalista y Revolucionario
Viva el poder popular
Por el Poder, la Democracia popular y el Socialismo

MODEP

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Movimiento por la defensa de los derechos del pueblo-MODEP-BOGOTA
Vamos por la Democracia, el Poder y el Socialismo.
http://modepdistrital.blogspot.com/

PRIMERO DE MAYO 2014

Publicado por Coordinador lunes, 28 de abril de 2014 0 comentarios

1º DE MAYO
OTRA COLOMBIA ES POSIBLE
¡VALE LA PENA LUCHAR!

Hace 12 años un grupo de organizaciones populares, estudiantiles, sindicales y campesinas, hombres y mujeres nacidos en esta patria, coincidimos en la intención de construir un proyecto de transformación profunda de la sociedad colombiana, que contribuyera a poner fin a la opresión y el sufrimiento de las mayorías que conforman nuestro pueblo, decidimos juntar nuestras fuerzas y nuestros sueños para darle vida al Movimiento por la Defensa de los Derechos del Pueblo MODEP. Una nueva organización política, democrática y revolucionaria, dispuesta a trabajar por la transformación de la sociedad Colombiana. Ya han pasado 12 años, y hoy las condiciones de miseria, opresión y privación de los derechos en Colombia y el mundo son razones para seguir luchando.

Los derechos, garantías y las libertades democráticas, que todos esperamos disfrutar para participar, decidir y opinar, son restringidos en nombre de pretextos como la “seguridad”, la lucha contra el “terrorismo” y el supuesto cumplimiento de la ley.  El concepto de democracia se ha reducido al mero ejercicio del voto y aun así, ni siquiera se respeta la decisión delas mayorías.

Los trabajadores ven como cada año su salario no alcanza para sostener a sus familias; las deudas crecen y la plata no alcanza. A los campesinos se los ha desplazado y se les ha quitado la tierra de manera violenta y los que se la robaron no quieren restituirla, amenazan y asesinan a quienes reclaman lo que les ha sido ilegalmente expropiado. Los campesinos que siguen cultivando y que han protestado por las nefastas consecuencias de los Tratados de Libre Comercio, son engañados con falsas promesas y no se escuchan sus exigencias. Los jóvenes de los barrios populares son perseguidos y amenazados porque se criminaliza el hecho de ser jóvenes. Las mujeres siguen siendo violentadas, porque se castiga el hecho de ser mujeres.

Es tan grande la ambición de los que gobiernan y la voracidad de las grandes empresas nacionales y extranjeras, que ni siquiera la naturaleza se ha escapado de sus agresiones. Las condiciones climáticas se ven alteradas por el impacto de los grandes negocios ganaderos,  de los  proyectos agroindustriales  y sobre todo de la extracción minera y petrolera.

Entonces, vale la pena luchar. Vale  la pena seguir levantando las banderas de la unidad del pueblo colombiano, es por ello que para comienzos del mes de Mayo numerosas organizaciones sociales del campo y la ciudad hemos convocado un nuevo Paro Nacional Agrario y Popular  ante los incumplimientos del gobierno santista a los acuerdos del paro de 2013. Así mismo, junto con otros procesos políticos hemos acordado impulsar el voto en blanco a las elecciones del 25 de mayo de 2014, como expresión de inconformismo y rechazo a las intenciones reeleccionistas de Juan Manuel Santos y a las intenciones fascistas del Uribismo que busca retomar el gobierno.
En estos diferentes escenarios de lucha, de movilización y de elecciones el MODEP impulsa su propuesta de reconstruir las fuerzas sociales para la transformación social, que en lo inmediato requiere de un programa que le garantice a la sociedad un Estado verdaderamente democrático, que desmonte de las estructuras impuestas por los gobiernos fascistas, y amplíe el ejercicio de los derechos del pueblo, un programa que enfatice en la lucha por el poder político, abriendo paso a la perspectiva de la construcción socialista.

Contar con fuerzas sociales para la revolución implica juntar los esfuerzos de hombres y mujeres que no solamente entienden la necesidad de los cambios, sino que estén con la disposición de colocar sus esfuerzos, sentimientos y capacidades en función de los objetivos políticos de la lucha democrático revolucionaria, ligando la vida personal con las necesidades colectivas, aprendiendo a articular los dos escenarios en torno a la causa que los trabajadores y los revolucionarios del mundo nos han enseñado en estos 128 años de conmemoración del Primero de Mayo.

En este contexto hacemos un llamado a todos y todas para que trabajemos de manera  conjunta  en beneficio del pueblo Colombiano, a participar activamente en los procesos de movilización y transformación democrática, y a quienes compartan el programa democrático y revolucionario del Modep a  organizarse junto a nosotros, porque en las actuales condiciones es necesario y  vale la pena luchar.

Viva el Primero de Mayo  Antimperialista,  Internacionalista y Revolucionario

Por derechos y libertades democráticas, organización y movilización popular

Colombia, 1 de Mayo de 2014





PRIMERO DE MAYO 2013

Publicado por Coordinador miércoles, 1 de mayo de 2013 0 comentarios


ANTE LOS NUEVOS RETOS, LA LUCHA POPULAR CONTINÚA


El pueblo reclama la unidad. El pueblo quiere fe. Y, por eso, su alma rechaza la voz corrosiva, disolvente y pesimista de los que niegan y de los que dudan, y busca la voz optimista, cordial, juvenil y fecunda de los afirman y de los que creen. (José Carlos Mariátegui)

Hoy, primero de mayo, día internacional de la clase obrera, miles de personas se movilizan en todo el mundo. Marchan para hacer sentir su protesta contra esta sociedad capitalista, que cada vez más se muestra como un sistema injusto y depredador.
En los países capitalistas-imperialistas más desarrollados, donde siempre nos quisieron mostrar que la abundancia y el lujo eran una realidad para todos sus habitantes, hoy vemos desempleo, pérdida de derechos conquistados con duras jornadas de lucha del pueblo, despojo de viviendas, recortes de personal en las grandes empresas, mendigos en las calles. Es la crisis capitalista que ha llegado y los ha golpeado, mostrando una vez más que un sistema social basado en la acumulación de grandes riquezas en unas pocas personas no puede producir nada distinto a inmensa pobreza en el resto de la sociedad.
En Asia, África y América Latina, vemos como nuestros países se han transformado. Ya no somos las sociedades rurales que producían su propio alimento, hoy las ciudades están llenas de millones de personas que han llegado porque fueron despojadas de sus tierras, expulsadas de sus territorios por una guerra que los dueños del poder político y económico empezaron y han mantenido conscientemente en su afán por acaparar todas las riquezas y disponer de mano de obra barata en las ciudades. Muchos llegaron con promesas de mejores oportunidades y terminaron enfrentados a una dura realidad: falta de empleo, malas condiciones de vivienda, servicios públicos, salud y educación cada vez menos al alcance de las mayorías gracias a la privatización neoliberal, criminalización de sus luchas e incluso de su vida cotidiana en los barrios, violencia e inseguridad, producida la mayor de las veces como consecuencia de la misma pobreza y miseria en que viven inmensos sectores de las ciudades.
Uno de estos casos de espejismo capitalista es Bangladesh, país del sudeste asiático, hoy el segundo exportador de ropa en el mundo. Al pueblo le dijeron que habría trabajo y progreso si aceptaban que los monopolios internacionales de ropa llegasen a montar sus empresas. Pero en lugar de mejores condiciones, la explotación es el pan de cada día, en los últimos años miles de obreros textiles, principalmente obreras, han muerto aplastados en fábricas mal construidas que se derrumban con facilidad. Ese es el precio del espejismo capitalista.
En nuestros campos continúa el despojo. Los que han robado y asesinado durante décadas quieren más, quieren todo: el agua, la biodiversidad, las riquezas del subsuelo, la propia vida de la gente. Por eso los grandes proyectos minero-energéticos, los grandes proyectos de cultivos agro-comerciales, las grandes inversiones que el Estado nunca quiso hacer y ahora le abre el campo al gran capital financiero imperialista. Por eso ahora nos hablan de paz, porque necesitan vía libre para sus inversiones y su afán depredador.
Puede ser que la guerra pare. También es una necesidad para el pueblo. Necesitamos defender lo que no nos han arrebatado, pero para eso necesitamos primero conservar y reconstruir las fuerzas democráticas y revolucionarias del pueblo; nuestros campesinos que han estado en medio de la guerra desde que comenzó necesitan reconstruir su tejido social, sus organizaciones sociales y políticas, defender sus territorios; los pobladores urbanos tenemos que luchar por ciudades más justas, con un ordenamiento territorial que no nos relegue a los cinturones de miseria, por no dejarnos separar de nuestros campos para no correr el riesgo de quedarnos sin seguridad alimentaria, tenemos derechos que reconquistar y nuevos derechos por los cuales pelear. Necesitamos entre todos construir un nuevo proyecto democrático y revolucionario.
Esa paz no puede de ninguna manera significar la ausencia de lucha. Por el contrario, lo que estamos obligados a entender es que se abre un nuevo momento. Quienes están en el poder siguen ahí, seguirán utilizando su poder contra el pueblo, porque de ellos no podemos esperar nada distinto de su codicia y su afán de acumular riquezas a costa de la opresión y explotación de las inmensas mayorías. A nosotros, al pueblo que siempre ha luchado, nos queda una historia que no podemos olvidar y la responsabilidad de trabajar por entender las nuevas condiciones, por trazar el nuevo camino que ha de seguir el pueblo colombiano para lograr una Colombia con democracia popular y caminando hacia una Colombia socialista.

¡¡POR EL PODER, LA DEMOCRACIA Y EL SOCIALISMO!!
¡¡POR UN NUEVO PROYECTO DEMOCRATICO Y REVOLUCIONARIO!!


Movimiento por la Defensa de los Derechos del Pueblo MODEP

Primro de Mayo de 2013

PRIMERO DE MAYO 2012

Publicado por Coordinador miércoles, 2 de enero de 2013 0 comentarios

UNIDAD DEL PUEBLO EN LA LUCHA CONTRA EL IMPERIALIS‌MO Y EL NEOLIBERAL‌ISMO, Y POR EL PODER, LA DEMOCRACIA Y EL SOCIALISMO.

Cada día miles de retroexcavadoras, dragas, motosierras, explosiones en la superficie de los territorios, operadas por maquinas de los consorcios imperialistas, hieren las entrañas del suelo y el subsuelo colombiano en busca de los codiciados frutos minerales, energéticos y de biodiversidad del país para ser exportados, al mismo tiempo miles de trabajadores son enganchados por multinacionales del comercio, la banca y los call centers de otros megamonopolios.

Sin duda las clases dominantes están regalando los recursos naturales al mejor postor. El argumento que sirve como “contentillo” para el pueblo, es la teoría que los neoliberales han defendido del “vaso rebosante”, según la cual, cuando el vaso de la riqueza sea llenado para los ricos, y se creen las condiciones para que se siga llenando, entonces, el contenido (la riqueza) se derramará e inundará de felicidad y prosperidad a los pobres, de ahí que no se puede pretender cuestionar, ni mucho menos impedir el proceso del modelo del crecimiento económico.

El presidente Juan Manuel Santos, al tiempo que le asegura a estas grandes empresas que en este país no se “expropia el capital extranjero”, porque la institucionalidad garantiza la gobernabilidad que el capital imperialista exige, plantea que la protesta social no tiene justificación, porque su gobierno es de grandes reformas sociales, por eso combina cooptación y represión.

Santos expresa claramente que el motor de su modelo económico es la inversión imperialista: “Cuando vienen los inversionistas yo les digo bienvenidos, ustedes son nuestros socios. Si a ustedes les va bien a nosotros nos va bien. Y lo único que yo les pido es que tengan responsabilidad social y responsabilidad ambiental. De resto aquí lo que queremos es que ustedes sientan que hay reglas estables, de juego, que aquí no vamos a cambiar esas reglas, que aquí no vamos a expropiar. Aquí no expropiamos, aquí todo lo contrario. Somos un Estado de derecho en donde hacemos todo lo humanamente posible para que se respeten las reglas. Y creo que ese es el mejor atractivo para cualquier inversionista”.

Incluso el supuestamente líder de las reformas sociales de “avanzada” del santismo, el Ministro de Agricultura Juan Camilo Restrepo, deja ver los dientes del régimen cuando recientemente fue entrevistado ante la preocupación, que en pleno proceso de restitución, gigantes megamonopolios imperialistas están comprando tierras en el país: “No podemos caer en esa exaltación desmesurada de lo nacional frente a lo extranjero, de considerar así la inversión foránea”. Para este Ministro es normal que los megamonopolios mineros pidan que se les titule 24 millones de hectáreas, tanto como el territorio ecuatoriano, hasta ahora se les ha titulado 5 millones de hectáreas en territorios étnicos, parques naturales y zonas de vulnerabilidad ecosistémica.

Para lograr el objetivo, las clases dominantes deben resolver dos tipos de contradicciones, las existentes en el seno de ellas mismas expresadas entre Uribismo – Santismo y las existentes entre ellas y el pueblo.

Sin duda las diferencias entre Santos y Uribe deben entenderse más allá de un simple problema personal, representan enfoques y vías que las clases dominantes tienen para desarrollar el modelo económico y político. Uribe representa la visión fascista de los grandes terratenientes y ganaderos, de algunos exportadores, de un sector importante de la cúpula militar y el clero, que consideran que no se deben hacer cambios que pongan en cuestionamiento la estructura de privilegios de este sector, para lo cual insisten en la continuidad del proyecto fascista y la lógica guerrerista. Santos, a su vez, representa a la gran burguesía financiera que quiere darle gobernabilidad al Estado para atraer capital imperialista y que por ende, debe tocar los intereses de grandes terratenientes y ganaderos, así como realizar un reordenamiento territorial en función del capital imperialista. Esta contradicción tiene dos posibilidades de resolución, o se antagoniza y genera una nueva guerra, o se atenúa y llegan a una negociación de intereses.

La otra contradicción, la existente entre el imperialismo y las clases dominantes contra el pueblo y la nación colombiana, existe por cuanto el proyecto dominante necesita un mayor sometimiento político e ideológico de las mayorías, para que no exista la posibilidad de la reorganización y proyección del campo popular como actor con capacidad para disputar el poder político y económico.

Las tareas urgentes del campo popular.

Ante la actual condición política nacional se está reconfigurando el campo democrático y popular. De una parte, sectores de oposición al fascismo uribista, han cambiado de bando y hoy están en las toldas de la Unidad Nacional santista, se trata del Partido Liberal y los Verdes, que coinciden con el modelo impulsado por Santos. De otra parte, se configura un nuevo sector agrupado como la coalición de los progresistas, que pretende representar la cara humana del modelo capitalista, en el fondo no se contrapone al proyecto, sino que insisten en algunas reformas para que no sea tan agresivo y lesivo contra el pueblo. El PDA que jugó su papel en la lucha contra el fascismo uribista, quedó atrapado en los lazos de las alianzas electorales y el parlamentarismo, como única posibilidad de agenciar un proyecto transformador de la sociedad, razón por la cual aceptó como natural la presencia de sectores clientelistas y corruptos, con tal de disputar desde el escenario institucional algunos gobiernos. Hoy es un proyecto político debilitado, incapaz de autocriticarse y ser referente de movilización y unidad popular.

Dos propuestas de unidad y movilización popular están emergiendo, la Marcha Patriótica y el Congreso de los Pueblos, ambas expresan la necesidad de otras alternativas políticas, que hagan una revisión crítica del parlamentarismo y a la negativa de impulsar decididamente la protesta popular, haciendo una clara vocación de disputa del poder.

Los retos inmediatos que se presentan al pueblo tienen que ver con la organización y desarrollo de la protesta popular ante la entrada en vigencia el 15 de Mayo del TLC con Estados Unidos; la lucha por la defensa de los derechos de los/as trabajadores/as de los grandes monopolios imperialistas; la defensa de los territorios y de las comunidades en peligro a causa de los megaproyectos minero-energéticos y la lucha contra la cooptación santista.

En este Primero de Mayo, la unidad y coordinación de esfuerzos para la movilización antineoliberal y por el fortalecimiento de todos los procesos organizativos del pueblo, es un elemento que debe servir para potenciar la lucha por el Poder, la Democracia y el Socialismo.

POR LA UNIDAD Y LA MOVILIZACIÓN ANTINEOLIBERAL, VIVA EL PRIMERO DE MAYO INTERNACIONALISTA Y REVOLUCIONARIO. POR EL PODER, LA DEMOCRACIA Y EL SOCIALISMO

PRIMERO DE MAYO 2011

Publicado por Coordinador sábado, 11 de junio de 2011 0 comentarios

NO A LA COOPTACIÓN DEL RÉGIMEN NEOLIBERAL Y PROIMPERIALISTA DE JUAN MANUEL SANTOS


Este Primero de Mayo, cientos de miles de obreros y trabajadores, hombres y mujeres colombianos demócratas y revolucionarios saldremos a las calles a expresar nuestros gritos de inconformidad y nuestras propuestas de sociedad alternativa. Y es que hay muchas razones para salir en esta jornada internacionalista, antiimperialista y popular.

El internacionalismo y el antiimperialismo son dos aspectos de esta jornada. Internacionalismo, como solidaridad con las luchas del pueblo en diferentes partes del mundo: en los países árabes, en la India, en varios países europeos, en regiones y ciudades de los Estados Unidos, todas como expresiones de furia de masas ante la política de los capitalistas de hacer que los efectos de la crisis económica la pague el pueblo con carestía, desempleo, impuestos y represión. Así mismo se denuncia la intervención militar del imperialismo en Libia y en Costa de Marfil, en nombre de la defensa de la "población civil", intervencionismo con fines geopolíticos, de control y saqueo de los recursos naturales de estas regiones, las cuales son intensamente disputadas por las potencias imperialistas: Estados Unidos, Inglaterra, Alemania, Francia, Rusia y China.

En el caso colombiano, el nuevo régimen de Juan Manuel Santos, en nombre de la prosperidad para los capitalistas, afianza el carácter neocolonial de dependencia estatal bajo la égida de los Estados Unidos, respaldando sin ningún miramiento el intervencionismo de la OTAN contra Libia, buscando el Tratado de Libre Comercio con los Estados Unidos, en contra de los pequeños y medianos productores, de los trabajadores, indígenas y campesinos y feriando nuestros recursos naturales a los grandes megamonopolios imperialistas minero-energéticos, lo que va quedando claro con las 5 locomotoras del Plan Nacional de Desarrollo "Prosperidad para Todos". Debemos tener claro que la prosperidad para los capitalistas y los grandes ricos de este país no es la prosperidad para el pueblo.

La reforma educativa propuesta por el régimen es una necesidad de las clases dominantes para preparar y permitir una nueva oleada de inversión de capital imperialista que exige mano de obra calificada y semicalificada como "capital humano" para las empresas, creando una condición ideológica de pragmatismo, subordinación y aceptación de la dominación; verdaderos objetivos de la reforma educativa.

Mientras medio país está gravemente afectado por el invierno, con millones de personas arrojadas a una condición de miseria, producto de la voracidad con que este modelo de sociedad ha arrasado con la naturaleza, los grandes monopolios siguen acumulando riquezas evidenciando la forma absurda en que se distribuye el producto del trabajo social, con pocos ricos y muchos pobres. El gobierno y las clases dominantes aprovecharán esta situación para entregarle más el país al capital privado reordenando las poblaciones y el territorio de acuerdo a sus planes estratégicos, lo que quiere decir desplazamiento y mano de obra barata para los grandes megaproyectos agroindustriales y minero-energéticos. Todo el paquete legislativo relacionado con los territorios, como lo agrario, lo medioambiental, lo minero y el agua, apuntan en esa dirección.

La pretensión política e ideológica del régimen es la cooptación, división y destrucción de los proyectos alternativos de sociedad, haciendo que muchos que eran oposición hoy solo piensen en tener un espacio subordinado en el gobierno de Unidad Nacional. El gobierno de Santos pretende arrebatar las banderas del movimiento obrero y popular bajo una máscara "progresista", pero realmente apunta a acabar con la organización y las luchas por nuestros derechos. Como ocurrió con la Confederación General de Trabajo -CGT, en donde, en su reciente Congreso, Santos, Angelino Garzón y Julio Roberto Gómez llamaron a la clase obrera y los trabajadores a unirse a la Unidad Nacional, para desmovilizarla y lograr que sus luchas se separen del resto del pueblo.

Llamamiento del MODEP a hombres y mujeres de Colombia

Garanticemos la independencia de clase y mantengamos unido en el camino del pueblo en la lucha por la Democracia, el Poder y el Socialismo, impulsando las coordinaciones y acciones unitarias que fortalezcan la protesta popular. Por esto convocamos a fortalecer el proceso de unidad popular que se está generando desde el Congreso de los Pueblos y nos comprometemos a trabajar sin descanso para que cada día sean más los sectores populares organizados y no organizados los que nos vayamos agrupando y potenciando en este espacio de construcción y legislación alternativa para un nuevo país, libre, independiente, próspero y soberano.


El MODEP, en el marco de reivindicar la construcción de proyectos alternativos, el papel de la mujer democrática y revolucionaria en esta tarea y la importancia de contar con referentes históricos propone convertir el año 2011 en el año de homenaje a la luchadora socialista Clara Zetkin y a los 100 años del Día Internacional de la Mujer, con el propósito de impulsar la organización de las mujeres en las luchas revolucionarias y contra la dominación patriarcal persistente en la sociedad colombiana.

¡VIVAN LOS LEVANTAMIENTOS POPULARES EN EL MUNDO ÁRABE!
¡NO A LA INTERVENCIÓN IMPERIALISTA!
¡FUERA LA OTAN!
¡TODAS Y TODOS SOMOS CONGRESO DE LOS PUEBLOS,
POR LA DEMOCRACIA, EL PODER Y EL SOCIALISMO!
¡NO A LA COOPTACIÓN SANTISTA!

PRIMERO DE MAYO 2010

Publicado por Coordinador sábado, 1 de mayo de 2010 0 comentarios

CONSTRUIR UN PROYECTO ALTERNATIVO AL FASCISMO Y AL NEOLIBERALISMO EN COLOMBIA:UN PROYECTO DEMOCRATICO - REVOLUCIONARIO

Las luchas por la reforma y la revolución se dan de manera desigual en el mundo, pero por pequeñas que éstas sean, siempre se lucha. Concluimos los primeros diez años del siglo veintiuno y quedan escritas en sus páginas y en la memoria colectiva las luchas anti-xenofóbicas de los jóvenes en Francia, la Intifada (el levantamiento contra el régimen israelí) con mayor duración del pueblo Palestino, las profundas trasformaciones democráticas de Nepal, la resistencia Iraquí, la lucha en la India, las transformaciones democráticas en Venezuela, Ecuador y Bolivia y la lucha contra el fascismo y por la democracia en Colombia. Todo esto ha llevado a poner la revolución y el socialismo en la agenda de los pueblos, como alternativa al capitalismo.

Nuestro país pasa por un difícil momento; la lucha revolucionaria y democrática se enfrenta en concreto a ocho años de un régimen fascista y neoliberal que ha centrado en ahogar la posibilidad de los cambios revolucionarios a favor del pueblo, ha quebrantado la soberanía de la nación y la independencia del país. El régimen impuesto por Álvaro Uribe Vélez es el resultado de 30 años en los que las clases dominantes, utilizando todas las formas de lucha, han pugnado por destruir el camino del pueblo y garantizar un Estado y un modelo económico que les permita mantenerse en el poder y subyugar a las grandes mayorías.

Colombia es uno de los países con mayor desigualdad económica y social en el mundo, donde abunda la riqueza en pocas manos y la pobreza es el común denominador en campos y ciudades, donde se dan incentivos aberrantes para que los monopolios internacionales tengan jugosas y escandalosas ganancias, donde se subsidia a los ricos del campo y se restringe el crédito a la economía campesina, donde se implantan reformas laborales para disminuir el salario con el supuesto que existen trabajadores ricos y trabajadores pobres y que es mejor que todos sean pobres pero dentro de la economía formal; donde la educación media y superior depende no de las necesidades del país, sino de los intereses de un capitalismo no nacional y deformado, subordinado al mundo globalizado; un lugar donde se mata y se desplaza a poblaciones para garantizar la entrega de los recursos naturales al imperialismo, donde el narcotráfico ha permeado todas las esferas de la sociedad.

En el seno de la sociedad colombiana se mezcló la ideología anticomunista de las elites con los discursos del gamonal, del narcotraficante y del paramilitar, que asesorados de los que renegaron de las filas revolucionarias y aplaudido por los imperialistas dieron lugar al Uribismo, ganando los corazones y mentes de una parte del pueblo, e imponiendo un modelo político, económico y social, desastroso para el pueblo, el país y la nación y en beneficio de ellos y los imperialistas.

Por lo tanto, el Modep como organización política de carácter social y popular, considera que la tarea principal es construir un nuevo proyecto democrático y revolucionario, que logre la reconstrucción de la unidad programática y contribuya en el camino de la unidad estratégica de las organizaciones sociales, obreras, campesinas, indígenas, afrodescendientes, juveniles, de mujeres, y su alianza con las fuerzas políticas democráticas, revolucionarias y patrióticas, para la conformación de un gobierno democrático popular; para ello se requiere deslindar de todas aquellas teorías, partidos y posiciones individuales que se han dejado llevar por el fascismo y promueven el capitalismo como única opción para los pueblos, ridiculizan la lucha revolucionaria y sólo validan la participación de las grandes mayorías en los espacios y con las formas de lucha y expresión que se ajustan a los regímenes políticos actuales. Además sólo comparten y apoyan los programas de las organizaciones y partidos que proponen cambios no sustanciales a los modelos económicos neoliberales.

En estas condiciones proponemos al movimiento revolucionario y democrático, a los patriotas colombianos y al pueblo en general tres iniciativas de acción política que aporten la construcción del nuevo proyecto que se esta gestando en los diversos escenarios de nuestro país: el VOTO EN BLANCO para las próximas elecciones, porque los candidatos a presidencia de la república, con matices y diferencias, se muestran como continuadores del modelo económico y político implementado en los últimos 30 años, sin proponerse una ruptura cabal y plantear una alternativa por fuera de la seguridad democrática, la confianza inversionista y la cohesión social (corporativa y fascista), ninguno de ellos propone una alternativa popular y democrática; la MARCHA PATRIOTICA, una movilización para conmemorar el Bicentenario desde la perspectiva de los sectores populares, donde diferentes organizaciones políticas y sociales hemos acordado rescatar el carácter anticolonial, soberano y popular del Bicentenario, ligada a la denuncia de la pérdida de soberanía e independencia ante las políticas entreguistas de los gobiernos de turno, principalmente del régimen uribista; y el CONGRESO DE LOS PUEBLOS como parte de la construcción de un programa de unidad y de una perspectiva de transformación social, que aporte al nuevo proyecto democrático y revolucionario.

Proponemos trabajar por una propuesta alternativa que devuelva a las grandes mayorías de este país el optimismo revolucionario y el coraje para que sea posible una Colombia democrática, libre y soberana.

Movimiento Por la Defensa de los Derechos del Pueblo – MODEP
Primero de Mayo de 2010

PRIMERO DE MAYO 2009

Publicado por Coordinador martes, 18 de agosto de 2009 0 comentarios


¡LA BATALLA POR LA REELECCION ES LA TAREA DE LOS FASCISTAS NEOLIBERALES,
LA LUCHA POR LOS DERECHOS DEL PUEBLO Y POR LA DEMOCRACIA ES LA TAREA DEL PUEBLO!.


En los próximos años, la situación social, política y económica del pueblo y la nación colombiana estará condicionada por la lucha entre las clases dominantes por definir qué facción conduce y se sigue lucrando de los beneficios del modelo económico, militar y político, bajo el dominio del imperialismo norteamericano; y de otra parte, la lucha entre las clases dominantes y el imperialismo contra el pueblo y sus expresiones democráticas y revolucionarias, que trabajan porque otra Colombia sea posible.

Las clases dominantes, enfrentadas en torno a la reelección de Uribe, le apuestan a la continuidad del modelo económico y político, siendo la facción fascista la que muestra mayores posibilidades de darle continuidad a su proyecto. La reelección es la garantía que se requiere para mantener el sistema de privilegios y beneficios que el tipo de orden político y económico, impuesto a sangre y fuego en las dos últimas décadas, le ha dado a un puñado de magnates y multimillonarios, este es el modelo de las 5 M: Monopolios imperialistas y criollos, Megaproyectos, Monocultivos de exportación, gobierno Mafioso y Militarización de la vida social 1. Para asegurar la reelección se ha puesto en marcha un conjunto de mecanismos de tipo jurídico, político, militar, económico e ideológico, en función de amarrar la red de lealtades al proyecto.

El apoyo que ha tenido en el Senado el proyecto reeleccionista, ha sido resultado de la maquinaria de corrupción uribista, que a pesar de los escándalos y fraudes y la evidencia de delitos como el cohecho, la presencia de dineros del narcotráfico y las pirámides, aseguró el piso jurídico del continuismo fascista.

Simultáneamente, las clases dominantes han venido generando estrategias de “opinión pública” para asegurarse el respaldo de amplias franjas de la población. En ciudades como Bogotá y en otras ciudades con administraciones no uribistas, las clases dominantes se esmeran en mostrar la ingobernabilidad e inseguridad, para que la gente rechace cualquier posibilidad de respaldar gobiernos locales distintos y apoye el cambio por un tipo de administración neoliberal.

En ese sentido, debe entenderse la generalización y sistematicidad de las amenazas de “limpieza social” contra los jóvenes de sectores populares. Se trata de un plan de miedo y aceptación de que el fascismo es la solución, que así se logra el orden, ante la incapacidad de algunas administraciones de enfrentar las poblaciones “peligrosas”, contra quienes se aplica un plan de varias fases: circulación del rumor, generalización de las amenazas, imposición de toques de queda y asesinatos selectivos. Se espera que una población asustada pero a la vez complaciente con esas políticas de criminalización y estigmatización apoye con su voto a los fascistas y sus medidas autoritarias, al tiempo que se justifica desde una moral ultra conservadora, la eliminación de los “indeseables” e “improductivos”, los desempleados, jóvenes populares, campesinos sin tierra, desplazados, y también de los revolucionarios y de las organizaciones antifascistas. En este ambiente se ha generalizado la estrategia Estatal de crímenes extrajudiciales o “falsos positivos”, que sirve a múltiples propósitos, mostrar resultados, criminalizar, buscar respaldo social al fascismo.

Así mismo, la estrategia guerrerista de golpes a la guerrilla cuya publicidad ensalza la capacidad del Ministro de Defensa, busca asegurar la reelección de Uribe o la candidatura de Santos y el proyecto de guerra reaccionaria, como la única vía para la prosperidad nacional, escondiendo los verdaderos intereses que defienden las fuerzas armadas.

El proyecto reeleccionista, se completa con las medidas que el gobierno está proponiendo para asegurar que los efectos de la crisis económica mundial, y su reflejo en Colombia los pague el pueblo y no los ricos. Así se propone, rebajar el salario, mantener e incluso aumentar impuestos como el IVA, flexibilizar aún más los sistemas de contratación, disminuir las pensiones, desmontar los parafiscales, mantener el sobrecosto de los combustibles, todo esto para que los grandes empresarios monopolistas no se vean afectados.

A nivel internacional, la estrategia reeleccionista se basa en buscar el apoyo y el respaldo de los imperialistas, Uribe Vélez busca desesperadamente que la Unión Europea y Canadá legitimen su proyecto económico firmando respectivos TLC, y sirvan de precedente para que las clases dominantes norteamericanas sigan el ejemplo. Tanto Europa, Canadá como Estados Unidos, requieren de estos mecanismos neocoloniales, y saben que Uribe está dispuesto a entregar aún más la soberanía nacional a cambio de Tratados aún más lesivos para la nación colombiana.

Otra pieza del rompecabezas reeleccionista son las muestras de servilismo y sumisión hacia la política expansionista y militarista que el nuevo presidente norteamericano, Barak Obama impulsa en América Latina. Uribe y los altos mandos militares vienen negociando el uso de bases militares en Colombia para suplir el cierre de la base de Manta, acción ordenada por el presidente de Ecuador, Rafael Correa, según lo ha dicho recientemente el embajador de Estados Unidos en Colombia, William Brownfield, esto se hace a cambio de no perder los dólares del Plan Colombia y otras ayudas en la lucha mundial del imperialismo contra las drogas y el “terrorismo”.

El proyecto reeleccionista, como apuntalamiento del modelo económico y político de las clases dominantes y el imperialismo, implica una mayor agresión contra el pueblo, por tanto es necesario enarbolar la lucha por los derechos del pueblo y por la democracia, como propuesta que aglutine a las fuerzas democráticas y progresistas.

Los derechos del pueblo y la democracia son condiciones para garantizar que las fuerzas populares podamos reconstruirnos, para organizar nuestras fuerzas y hacer frente a las agresiones, al recorte de libertades y derechos, a la criminalización y a la desbandada ante el terror y las prebendas que propagan los fascistas.

Oponernos al proyecto reeleccionista implica también rechazar la entrega del territorio colombiano para asentar bases militares imperialistas, las nuevas firmas de TLC con Canadá y Europa; el rechazo contra la criminalización y la represión contra los pobladores de los barrios populares. Debemos también luchar por la desmilitarización de barrios, campos y universidades impulsar la consigna “que la crisis la paguen los ricos y no el pueblo”; por la defensa de los derechos sindicales, el empleo digno y el no recorte al gasto social en salud, educación, servicios públicos y saneamiento básico.

Debemos trabajar por vincular al pueblo a la organización y movilización por la transformación de la sociedad en una de Nueva Democracia y el Socialismo, como la posibilidad de construir una Colombia diferente, una Colombia socialista.

En este primero de Mayo, día del Internacionalismo Proletario, llamamos a la movilización, solidaridad y apoyo con los gobiernos y pueblos que en América Latina y en el mundo buscan alternativas al modelo imperialista, razón por la cual son desprestigiados, perseguidos y aislados, por atreverse a proponer un mundo sin opresión imperialista.

Contra el fascismo y por la Democracia, ¡No a la reelección de Uribe Vélez!

¡Defender los derechos del pueblo y organizar la protesta popular!

MODEP

Primero de Mayo de 2009

QUIENES SOMOS

El MODEP es una organización política de carácter social y popular, que lucha por la consecución de un programa democrático, patriótico y antiimperialista que permita solucionar los principales problemas de la nación, trabajando por un futuro promisorio de prosperidad, desarrollo, paz, libertad, trabajo, bienestar e independencia nacional; es decir, buscamos la construcción de una sociedad de nueva democracia, que abra paso a la construcción de la sociedad socialista en Colombia.